10 principios clave para el aprendizaje de idiomas desde el nacimiento hasta la edad escolar
- Yeimi Villegas

- 13 nov
- 5 Min. de lectura
Escrito por: Yeimi Villegas
Criar a un niño bilingüe cuando este idioma no se habla en casa puede parecer un gran reto. Muchos padres se preguntan cómo brindarle a su hijo el mejor comienzo en el aprendizaje de un nuevo idioma desde temprana edad. La buena noticia es que, con el enfoque adecuado, puedes ayudar a tu hijo a desarrollar sólidas habilidades bilingües que le beneficiarán toda la vida. Este artículo comparte 10 principios clave para guiar a los padres en este gratificante camino.

Aprovecha al máximo los "años dorados" para el aprendizaje de idiomas
Los primeros años de vida de un niño suelen considerarse la etapa dorada para el aprendizaje de idiomas. Desde el nacimiento hasta los seis años aproximadamente, el cerebro de los niños está especialmente receptivo a la absorción de nuevos sonidos y palabras. Durante este periodo, pueden adquirir idiomas de forma natural y con menos esfuerzo que en etapas posteriores de la vida.
Para aprovechar este periodo, conviene introducir el idioma meta cuanto antes. Incluso una exposición sencilla mediante canciones, juegos e interacciones cotidianas puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, escuchar canciones infantiles o leer cuentos ilustrados en el idioma meta ayuda a generar familiaridad e interés.
Sea proactivo con la exposición al idioma.
Esperar a que su hijo muestre interés en el nuevo idioma puede retrasar su progreso. En cambio, sea proactivo y cree muchas oportunidades para que su hijo escuche y use el idioma todos los días. Esto puede incluir:
Habla tú mismo el idioma, aunque no seas fluido (si es posible)
Encontrar grupos de juego o clases donde se hable el idioma
Utilizar medios como dibujos animados o audiolibros en el idioma meta
Cuanto más escuche tu hijo el idioma, más natural le resultará. La exposición constante ayuda a desarrollar el vocabulario y la comprensión, incluso antes de que tu hijo empiece a hablar.
Ayude a su hijo a mantenerse persistente y constante.
Aprender un idioma es un proceso largo que requiere paciencia y constancia. Los niños pueden frustrarse o perder el interés a veces. Tu papel es fomentar la perseverancia y la constancia.
Celebra los pequeños logros, como aprender palabras o frases nuevas. Mantén rutinas regulares, pero lo suficientemente flexibles para que sigan siendo divertidas. Por ejemplo, si a tu hijo le gusta un cuento o una canción en particular, repítela tantas veces como quiera para que gane confianza.
Recuérdale a tu hijo que cometer errores forma parte del aprendizaje. Tu apoyo positivo le ayudará a seguir intentándolo y a seguir creciendo.
Prioriza el aprendizaje de idiomas
La importancia que le des al bilingüismo en los primeros años de tu hijo influye directamente en sus habilidades futuras. Si el aprendizaje de idiomas es solo una actividad ocasional, el progreso será lento. Pero cuando se convierte en una prioridad diaria, tu hijo construye una base sólida.
Dedica momentos específicos a actividades lingüísticas, como la hora del cuento o la práctica de la conversación. Considera estos momentos como citas importantes. Esto le demuestra a tu hijo que aprender el idioma es importante.
Buscar activamente recursos adecuados y de calidad
No todos los materiales para aprender idiomas son iguales. Busca recursos que se adapten a la edad, los intereses y el nivel de idioma de tu hijo. Los recursos de calidad hacen que el aprendizaje sea ameno y eficaz.
Algunos ejemplos son:
Libros ilustrados con texto claro y sencillo
Aplicaciones interactivas diseñadas para jóvenes estudiantes
Canciones y vídeos con hablantes nativos
Pide recomendaciones a otros padres o profesores de idiomas. Las bibliotecas y los centros culturales también suelen tener muy buenos materiales. ¡Puedes contactarme por redes sociales o correo electrónico cuando quieras!
Cuanto más escuche su hijo, más hablará.
Escuchar es el primer paso para hablar. Cuando los niños oyen el idioma que están aprendiendo con regularidad, empiezan a comprender sus sonidos y ritmos. Esto los prepara para hablar cuando se sientan listos.
Crea un entorno de escucha enriquecedor mediante:
Reproducir audiolibros o música en el idioma durante el tiempo de juego
Ver dibujos animados o programas educativos juntos
Hablar con su hijo en el idioma tanto como sea posible (si es posible).
Evita presionar a tu hijo para que hable antes de que quiera. Confíe en que escuchar le ayudará a desarrollar confianza al hablar más adelante.

Asegurar la lectura diaria de cuentos en voz alta
Leer en voz alta todos los días es una forma eficaz de mejorar las habilidades lingüísticas. Introduce vocabulario nuevo, sirve de modelo para la estructura de las oraciones y estimula la imaginación.
Elige libros en el idioma que estás aprendiendo, que sean interesantes y adecuados para su edad. Usa voces expresivas y señala las imágenes para mantener su interés. Aunque no entienda todas las palabras, la experiencia le ayudará a desarrollar su comprensión del idioma.
Intenta convertir la hora del cuento en un momento acogedor y especial. Esta asociación positiva animará a tu hijo a disfrutar del aprendizaje del idioma.
Vincula los intereses de tu hijo con el aprendizaje de idiomas
Los niños aprenden mejor cuando sienten curiosidad y entusiasmo. Relaciona el idioma que estás aprendiendo con los pasatiempos y pasiones de tu hijo.
Por ejemplo:
Si a tu hijo le encantan los animales, busca libros o vídeos sobre animales en ese idioma.
Si les gusta cocinar, enséñales palabras y frases sencillas relacionadas con la comida durante la preparación de los platos.
Si les gusta dibujar, etiquete sus obras de arte con palabras en el idioma.
Este enfoque hace que el aprendizaje de idiomas sea significativo y divertido, no solo una tarea.
Desarrolla y mantén hábitos saludables de aprendizaje de idiomas.
Los buenos hábitos favorecen un progreso constante. Ayude a su hijo a desarrollar rutinas que incluyan la práctica del idioma sin que le resulte abrumadora.
Entre los consejos se incluyen:
Establecer un horario fijo para las actividades lingüísticas cada día
Combinar diferentes tipos de aprendizaje: escuchar, hablar, leer y jugar.
Tomar descansos cuando sea necesario para evitar el agotamiento.
Anime a su hijo a usar el idioma en situaciones cotidianas, como al saludar a familiares o al pedir comida. Estos hábitos harán que el idioma forme parte de la vida diaria.
Recuerda que aprender un idioma lleva tiempo, así que márcate objetivos.
El bilingüismo no se logra de la noche a la mañana. Es un proceso largo que requiere paciencia tanto de padres como de hijos.
Establezcan juntos metas a corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo:
Objetivo a corto plazo: Aprende 10 palabras nuevas esta semana
Objetivo a medio plazo: Mantener una conversación sencilla antes de que termine el mes.
A largo plazo: Leer un libro sencillo en el idioma meta antes de que termine el año.
Hacer un seguimiento del progreso ayuda a mantener alta la motivación y le muestra a su hijo cuánto ha avanzado.
Criar a un niño bilingüe es una experiencia gratificante, llena de retos y alegrías. Al centrarte en estos 10 principios, puedes crear un entorno de apoyo que ayude a tu hijo a desenvolverse con éxito en dos idiomas. Empieza pronto, sé constante y celebra cada avance. Tus esfuerzos de hoy abrirán las puertas al futuro de tu hijo.
Gracias por leer y, como siempre, si tienen alguna pregunta o necesitan orientación sobre el aprendizaje bilingüe de tu hijo/a, no duden en contactarme. ¡Estaré encantada de ayudarte a ti y a tu hijo/a!






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